Hoy la historia va de recuerdos mezclados con champán...
De sonrisas que fueron y te llenaron de alegría, de lágrimas que brotaron y de carcajadas en el aire, de ellas, de ellos, de ti y de mi. Hoy la historia más que nunca va de vosotros, de cada pedacito que construye mi vida, de los que siempre han estado, de los que se han ido y de los que han llegado. Hoy va de gracias y te quieros. Hoy y siempre, vosotros, sois los protagonistas de mi vida.
Empecemos, como no, desde el principio. Desde que el camino comenzó a construirse con las primeras piedras, desde ellos, los de siempre. Echo la vista atrás y no recuerdo ni un segundo de mi vida en el que no hayan estado presentes, quizá no siempre a mi lado, muchos momentos en la distancia, pero siempre ahí. Los que han construido mi historia palabra por palabra, los que me abrazan si lloro, los que ríen a mi lado, los que me hacen llorar de la risa, los que me escuchan, los que me han hecho crecer, los que han compartido conmigo cada instante, los que me quieren y a los que quiero por encima de todo.
Las princesas que me han hecho ver que la verdadera amistad existe, y son ellas. Las se comen el mundo con cada paso, las que se ríen de la vida, ellas son de las que pisan fuerte, de las que brillan cada día y deslumbran cada noche, de las que coleccionan momentos como cromos, de las que crean historias únicas, de las que viven como si no hubiera mañana,son de las que bailan hasta el amanecer, de las que llenan su cuerpo de rock and roll para no dejar de soñar, de las que no lloran, tan solo derraman lágrimas, son chicas fetén, de las que piensan que el miedo no es más que un mito, de las que arreglan el mundo con un café en la Habana, de las que cogen al toro por los cuernos y no dejan que nada las mate, a las que les gusta viajar y meter la vida en una maleta, son de las que sufren un día y ríen al siguiente, son chicas diez, de las que ya no quedan, son mis amigas,son mi vida y son sobre todo, para siempre.
También hay piedras fundamentales e incluso anteriores a las primeras, son piedras clave, son mi familia. Como podría olvidarme de lo más importante de mi vida. De los que han conseguido que me convierta en lo que soy ahora, de los que me han levantado siempre que me he caído de los que me han empujado a seguir adelante, de los que me han enseñado que el miedo es tan solo para los cobardes, y que los cobardes no llegan a nada. Cada paso que he dado en mi vida ha sido gracias a ellos. Porque aunque ahora no me tengan cerca, me quieren como nunca y me extrañan como siempre. Y los que ahora por fin me tienen cerca me demuestran cada día que soy para ellos imprescindible. Todas las palabras que pueda decirles se quedan cortas porque no hay palabras suficientes que puedan darles las gracias, porque ellos son cada pedacito de mi. Esa piedra soporte, mi prima, mi amiga y mi apoyo. La que a pesar de las adversidades siempre lucha a tu lado. Desde siempre y para siempre, contra viento y marea. Gracias.
No pueden faltar en mi día de recuerdos mis Maranchoneros y con ellos cada verano, cada invierno y cada día que he pasado a su lado. Porque como cada año les repito, son imprescindibles. Uno tras otro, son únicos, irreemplazables. Porque desde donde la memoria me permite recordar, han estado conmigo, hemos vivido todos los momentos que se puedan vivir juntos, y años tras año, día tras día, se han convertido en parte de mi. Gracias por existir, lo sabéis todo, no hace falta que os lo escriba, os lo diré en la mesa de piedgra.
Piedras que aparecieron en tu vida cuando cambiaste de ciudad. Mis piedras madrileñas, desde Toledo a Castellana, desde Somosaguas a Madrid. Gracias, porque aunque ya no os vea cada día os sigo sintiendo muy cerca. Porque me he llevado verdaderos amigos de esa facultad de libertad, de esa facultad que nos hace sentirnos como pájaros, libres como nunca.
Piedras que son tu mitad, y que sabes que te quieren por encima de todo en este mundo. Que te regalan primaveras, veranos, inviernos y otoños. Que lo son todo. Que viven por y para ti y tu para él. Porque esa piedra nunca puede faltar, esa piedra con forma de ratón que me dibuja sonrisas.
Piedras clave, que se encuentran al Sur. Piedras que han crecido conmigo y ahora se encuentran cerca. Entre Villaviciosa y Pinto. Las piedras más grandes, las más bonitas y las que más brillan. Esas piedras que siempre llevas en el bolsillo, esas que siempre vas a llevar. Esas piedras que van sin frenos, que estés dónde estés y por muchos baches que tenga el camino siempre te han abrazado y lo seguirán haciendo. Ellas, lo que más.
Piedras que se cruzan en tu camino. Piedras que aparecen en los lugares más inesperados. Piedras desde León a El Bierzo, a Galicia, a Madrid. Piedras que te han escuchado cuando más lo has necesitado, piedras que han recorrido kilómetros por verte. Piedras que te entienden mejor que nadie, piedras que espero que sigan siempre.
Durante este año han aparecido piedras en mi camino que han dejado marca. Han aparecido sonrisas de 360º que se han marcado en mi para siempre, que me han hecho llorar pero también reír. Gracias por ser así como tú eres. Por haber aparecido...
Y a veces el mundo te sorprende, y te da regalos enormes, regalos como ellos, mis champions. Mis terapeutas ocupacionales, mis compañeros de cada día, pero sobretodo, y creo que ya puedo decirlo, mis amigos, mis buenos amigos. De unas cañas en el Alardos para conocernos a compartir todo. De verdad, no podría estar más contenta de poder teneros en mi vida, y sin duda alguna sois el mejor regalo que he podido tener este año, sois lo mejor que ha podido pasarme. Porque no se que sería de mi sin vuestros abrazos de buenos días cada mañana, sin vuestras sonrisas, sin vuestras historias, sin vuestras tonterías, sin vuestros consejos, sin vuestros secretos, en definitiva, no se que sería de mi sin vosotros. De verdad que en tan poco tiempo ya sois capaces de dejarme sin palabras, jamás pensé que conocería a gente como vosotros, porque todos y cada uno me aportáis algo, todos y cada uno sin excepción hacéis que sea mejor persona. Gracias, gracias y más gracias.
Y como prefiero no recordar las cosas malas y quedarme con las buenas, GRACIAS a todas las personas que hacéis que mi vida esté completa, todos y cada uno de vosotros sabéis quienes sois. Porque mi vida sin vosotros no tiene ningún sentido, y espero que sigáis dándole este sentido siempre. Hoy más que nunca puedo ver lo afortunada que soy y puedo decir bien alto QUE BUENO TENEROS!
Podría pasarme días y días escribiendo a todas esas personas que me hacen feliz, pero creo que puedo resumirlo con un :
"Por ti, por mí y porque el mundo es nuestro, tú no me abandones que yo ya haré el resto"
domingo, 30 de diciembre de 2012
domingo, 16 de diciembre de 2012
Día 2.
Domingo de invierno, frío sin ti.
Es extraña esta sensación de vacío cuando en realidad no has perdido nada. Es extraño como la felicidad y la tristeza se mezclan dentro de ti y crean un estado que no soy capaz de describir. Si me paro a pensar, el tiempo ha corrido demasiado. No ha ido pasito a pasito, ha decidido echar a volar. Trescientos sesenta y cinto días atrás mi habitación olía a vainilla con un toque de Jean Paul, hoy huele a nervios y soledad. Ya no me rodean sus brazos, me rodean miles de hojas llenas de apuntes que guiarán mi futuro. Ya no se escuchan sus carcajadas en el salón, solo hay silencio. Ya no se oyen esas cuerdas de guitarra y esa voz que cantaba "Tu mirada me hace grande...". Ya no damos tumbos por Madrid! Las cosas cambian, el tiempo las pone en su lugar. Si, este último domingo de estudio del año me he acordado de ti. Las casualidades nos unieron, y también nos han separado. Quizá bien, quizá mal, pero hecho. Si me acuerdo solo puedo sonreír, eras crecer, eras vida, eras tú, eras yo, eras nosotros. Ese nosotros que ya no necesitamos, ese tú que está solo, ese yo que no te pertenece, ese yo que vive, sonríe, sueña, pisa fuerte y tiene ansias, ansias de comerse el mundo. No me pintes historias de héroes, que la mía ya está hecha. Porque cuando creces aprendes a valorar la soledad, esta soledad de domingo en mi habitación, sin ti pero feliz, sin tu voz pero con mis carcajadas, sin tus abrazos pero con mi sonrisa, sin tu música pero con la mía. Porque realmente la soledad es maravillosa. Solo necesitas pensar que tú eres única. Porque si me dices ven yo ya no digo vale.
Que suerte la mía, que alegría, que buen día, que bueno no tenerte.
Es extraña esta sensación de vacío cuando en realidad no has perdido nada. Es extraño como la felicidad y la tristeza se mezclan dentro de ti y crean un estado que no soy capaz de describir. Si me paro a pensar, el tiempo ha corrido demasiado. No ha ido pasito a pasito, ha decidido echar a volar. Trescientos sesenta y cinto días atrás mi habitación olía a vainilla con un toque de Jean Paul, hoy huele a nervios y soledad. Ya no me rodean sus brazos, me rodean miles de hojas llenas de apuntes que guiarán mi futuro. Ya no se escuchan sus carcajadas en el salón, solo hay silencio. Ya no se oyen esas cuerdas de guitarra y esa voz que cantaba "Tu mirada me hace grande...". Ya no damos tumbos por Madrid! Las cosas cambian, el tiempo las pone en su lugar. Si, este último domingo de estudio del año me he acordado de ti. Las casualidades nos unieron, y también nos han separado. Quizá bien, quizá mal, pero hecho. Si me acuerdo solo puedo sonreír, eras crecer, eras vida, eras tú, eras yo, eras nosotros. Ese nosotros que ya no necesitamos, ese tú que está solo, ese yo que no te pertenece, ese yo que vive, sonríe, sueña, pisa fuerte y tiene ansias, ansias de comerse el mundo. No me pintes historias de héroes, que la mía ya está hecha. Porque cuando creces aprendes a valorar la soledad, esta soledad de domingo en mi habitación, sin ti pero feliz, sin tu voz pero con mis carcajadas, sin tus abrazos pero con mi sonrisa, sin tu música pero con la mía. Porque realmente la soledad es maravillosa. Solo necesitas pensar que tú eres única. Porque si me dices ven yo ya no digo vale.
Que suerte la mía, que alegría, que buen día, que bueno no tenerte.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Día 1.
Quince de diciembre, Madrid se ve tan preciosa como siempre,aunque sus calles se bañan de aire y pocos grados. La ciudad sonríe y la sensación navideña ya ha abordado el centro. Millones de historias se reúnen en pequeños lugares y juntos crean tan solo una. Tantas personas juntas y tan diferentes entre sí. Nunca sabes lo que te vas a encontrar entre la muchedumbre, una mirada cómplice, un gesto, un golpe, un tropiezo, o una sonrisa.Nunca sabes si entre todas esas personas, todas esas historias, puede haber una que se una a tu historia, a tu camino. A veces tan solo hace falta una señal para que toda tu historia se descoloque y cobre un nuevo rumbo. No sabes si esa persona es tu media naranja o quizá tu medio limón, si le gusta leer o escribir, si es de ciencias o de letras, si le gusta gritar o callar, si es de té o de café, si es positivo o negativo, si camina o si se sienta, si regresa o si desaparece, si es fugaz o para siempre, si escucha música cada instante o es más de silencio, si vive el momento o calcula cada movimiento, si ríe o si llora, si es de sueños o de cordura, si es nada y se convertirá en un todo, si será él o será vosotros. La vida pone el camino personas que tendrán un papel en tu vida, principal o secundario, pero todas ellas marcan tu historia. Puede que de repente una señal te traiga una lágrima o puede que te regale millones de sonrisas. Momentos únicos, que te paran el corazón, que te hacen vibrar, que se quedan en tu interior, que aunque pasen seis capítulos más siempre vuelves al primero, que crean vínculos inexplicables, que cada vez que vuestras miradas se crucen te recorra un escalofrío, que nunca se romperá el vosotros. Inviernos, primaveras, otoños o veranos, días, horas, minutos o segundos, pero siempre esa persona, esa que encontraste una mañana de diciembre, con bufanda y gorro puestos, sin prisa pero sin pausa, que te regaló una sonrisa, una mirada entre la muchedumbre. Esa persona que sin quererlo, por un momento te hizo vibrar. Algunos lo llaman destino, yo lo llamo Serendipia.
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