domingo, 20 de enero de 2013

Día 4.

¿Sabes? Las cosas más grandes suelen venir en cajas pequeñas, y las sorpresas más maravillosas en los días más inesperados. Es difícil pensar esto y a veces imposible cuando ves que en tu vida no hay ni sorpresas ni cosas maravillosas, sino que todo está compuesto por pequeños cubos cuadriculados que componen todo de una forma demasiado previsible y ordenada. No me gusta el orden, no me gustan los planes, no me gusta decidir, no me gusta tener que apuntar cada cosa que hago en una hoja de papel, no me gusta saber que dentro de tres días tengo revisión en la universidad, o simplemente que mañana he de llevar el libro. No me gusta estructurar mi vida, ¿Por qué tenemos que hacerlo?. El caos puede llegar a ser algo maravilloso, pero cuando decides vivir tu vida de esa manera las barreras del mundo te lo impiden. Me da pánico que lleguen los días tan solo pensando en la cantidad de horas que no puedo pasarme por alto, en la cantidad de planes que tengo apuntados, incluso semanas antes de que sucedan. Cuando el reloj va marcando horas sin parar o cuando de repente deja de marcarlas y un minuto se convierte en una hora. Las mejores historias que conozco han sucedido sin pre-aviso y cuando te das cuenta de ello dejas de pensar, dejas de tomar decisiones, dejas de apuntar toda tu vida, dejas de temer a los días y tan solo empiezas a vivir.Sí, vivir, eso tan fantástico que tenemos, y que muchas personas se olvidan de ello. Porque realmente cuando te das cuenta de que la vida es un regalo, empiezas a disfrutar hasta de los más pequeños detalles, que en el fondo, como he dicho antes, son los mas maravillosos. De que nos sirve pensar en los problemas si lo importante es saber solucionarlos actuando, de que nos sirve echar de menos a personas que nos han hecho daño, si han desaparecido de tu vida por alguna razón, de que nos sirve remover el pasado, si no es más que eso, pasado. Para que saber el pasado de una persona que acaba de entrar en tu vida, si lo importante es lo que vivas con ella a partir de este momento. En la vida hacemos muchas cosas sin sentido, y cosas que a la larga pueden empeorar el presente o incluso el futuro, aunque mejor del futuro no hablemos, centrémonos en el presente, en el día a día, en lo que tenemos. Porque a veces cuando queremos disfrutar de algo o alguien es demasiado tarde, porque hay trenes que solo pasan una vez en la vida, y a mi me gusta cogerlos.