Estamos a un suspiro y medio de confesarnos que no fuimos suficiente. Que las historias que se quedan en el tintero no se vuelven a escribir. Que dos cuerpos no son suficiente sin amor. Que medio sueño más y me hubiera quedado a tu lado. Me faltas cada noche y me sobras cada mañana. Me faltan tus abrazos pero me sobra cada rincón de tu cuerpo, todos, menos los tres lunares que llegan a tu corazón. No me digas que seremos más que ese bache del destino, porque de baches está el camino lleno. Puede que seas el bache más bonito, pero el más doloroso. Porque recuerdo cada uno de los hoyuelos que se te forman al sonreír. La comisura de tus labios que siempre decían si. Nos quisimos como siempre y nos odiamos como nunca. Nos bebimos hasta la última lágrima. Saltamos hasta el último charco. Corrimos como si no hubiera mañana. Fingimos más que nadie, para que no se notara que esas sonrisas eran de papel. Nos callamos como putas para no decirnos "te quiero". Caminábamos bajo tierra para evitar ver el sol, porque las historias a oscuras no florecen. Viajábamos sin sentido para huir de la realidad. Como dos cobardes de la mano por la vida. Escribíamos capítulos y los tirábamos a la basura. Esperábamos escuchar hasta el último latido del corazón para dormir. Planificábamos cada noche el asalto al mundo pero el único asalto que hacíamos era el de tú cama. Soñabas con recorrer el mundo y lo único que recorrías eran mis caderas. Vivíamos la vida sin límites, aunque siempre echabas el freno. Esperamos que el amor creciera, pero se desvaneció. Fuimos impacientes, se nos olvidó el presente, y con él, nos olvidamos de nosotros. Fuiste una mañana de lunes, un escenario sin luces, una vela que se apaga. Fuimos dos perros callejeros, siempre en cueros, jugando a hacernos daño, jugando a no entendernos. "Fuiste y lo importante ha sido eso, que es pasado aunque me quejo, ni te extraño, ni te siento".
"¿Dónde vamos tan deprisa? me pregunta su sonrisa" Nos bañamos en sonrisas y en realidad, ni la mitad merecíamos.